TERAPIAS EN CONTEXTOS NATURALES

Nuestra filosofía parte de la idea de trabajar desde el entorno más cercano y real para ayudar a las personas con TEA a afrontar las situaciones de la vida cotidiana, proporcionándoles autonomía e independencia.

La intervención en contexto natural tiene múltiples beneficios asociados principalmente con una mejor coordinación y comunicación con la familia y una atención integral de las necesidades reales desde un entorno cercano.  Este es el trabajo de Paqui, nuestra psicóloga terapeuta especializada en autismo, que desde hace años trabaja con personas con TEA para potenciar el desarrollo de sus habilidades y dar respuesta a sus necesidades del día a día. Estas terapias suponen un contacto directo con las familias para poder actuar y trabajar con el usuario con TEA y recibir orientación psicológica en todo momento.

¿Por qué apostamos por intervenir en contextos naturales?

En primer lugar, porque en ALTEA consideramos que la familia es el eje fundamental de la intervención, por lo que los objetivos son acordados con las familias y adaptados a las necesidades particulares de las mismas. Además, las familias están presentes en las sesiones y fomentamos su capacitación y empoderamiento para optimizar el desarrollo de sus hijos e hijas en las distintas áreas y en las rutinas del día a día.

Segundo, porque consideramos que la cantidad de oportunidades de aprendizaje que surgen en los contextos naturales y que se pueden aprovechar no son comparables a las que se pueden generar en una sala de terapia.

Tercero, porque nos permite la adaptación de los distintos espacios del usuario a sus características individuales y sus necesidades y, por último, porque nos garantiza la generalización de los aprendizajes.

La metodología utilizada por nuestras terapeutas puede considerarse ecléctica pues combina distintos modelos y estrategias con bases teóricas sólidas y apoyo empírico que demuestra su eficacia en la intervención con personas con TEA.

Aprender a reconocer y expresar las emociones que sentimos de manera apropiada es fundamental para desenvolvernos en el día a día. Nos ayuda a establecer y mantener relaciones sociales y a responder de la manera más adecuada a cada contexto en el que nos encontremos. Esta competencia emocional será crucial en cualquier etapa de nuestra vida, y comenzar a desarrollarla acompañados de profesionales ayudará a cualquier pequeño a expresarse apropiadamente, anticipar situaciones que pueden serle difíciles y a hacer saber mejor sus necesidades. Aprender a nombrar cada emoción, cuáles son los aspectos físicos más relevantes de la cara que nos ayudan a reconocerla, y además, aprender algunos ejemplos sobre cómo compartir esa emoción con las personas a las que necesite comunicarles una necesidad son ejemplos de los aspectos básicos que nuestra terapeuta trabaja.